No saber qué decir es molesto, pero no saber qué es lo que tú mismo piensas es frustrante e incluso inquietante. Quedarse quietas es malo pero peor nos parece moverse sin razones que te impulsen en esa dirección. Alguna vez conseguiremos dejarnos llevar y que salga bien la situación (aunque por más experiencias que tenemos sólo nos auto-demostramos que sin un por qué la decisión irá mal).
(Aunque a veces atontadas, alguna palabra siempre se nos escapa).

sí, sí. genial
ResponderEliminar