sábado, 15 de enero de 2011

Jennifer.


Hoy cumples 18 años. Te conocí cuando tenías 12 y sigo pensando lo mismo de ti que entonces, pero ahora con más argumentos. Estabas cuando necesitaba que estuvieras, aunque a la vez te dijera que no hacía falta y me resistera a aceptar tu ayuda. No soportas cualquier elemento de mi vida que haya provocado que llorara, pero nunca lo decías porque sabías que no tenerlo en esos momentos sería peor (aunque tu cara me demostraba la realidad). No quiero tener que verte como me viste tú a mí, pero supongo que eso son cosas inevitables en la vida de una persona que tiene relaciones sociales. Ya eres mayor de edad. Ya no puedes matar a todo aquel que me haga sufrir y eso debe ser bastante frustrante para ti (aunque yo sigo siéndolo y esto es un aviso para los tuyos). Eres un aparte en mi vida, no tengo la más mínima idea de cómo clasificarte en mis niveles de importancia ni de necesidad. Lo único que tengo claro sobre ti es que eres la persona más leal de mi alrededor y eres inclasificable por ser tan diferente. Te quiero y me harías llorar si te fueras, por lo que tendrías que odiarte y puesto que eso es imposible... no puedes irte.
[Gracias por lo incontable]

No hay comentarios:

Publicar un comentario