Una vez leí que pensamos demasiado y sentimos poco. Planeamos todo lo que queremos hacer, el cómo, cúando y dónde. Cómo vengarse, cómo conseguir al amor de tu vida, cómo perdonar y cómo salir ileso de todo ello. Intentamos evitar los impulsos y las emociones. Lo que no nos entra en la cabeza es que da igual cuántos planes hagas, porque la vida va a hacer contigo lo que quiera, y no te cuento nada de aquellos que esperan a que cometas un pequeño fallo para atacar. Sí, lo sé, son unos cabrones. Pero qué puedo decir yo si soy una de ellos.
Pisa fuerte en un mundo de gigantes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario